WAF gestionado
Protegemos sitios, portales y APIs contra tráfico malicioso, bots y patrones de ataque web comunes, ajustando las reglas de forma continua para no comprometer la experiencia de sus usuarios.
El problema que resuelve
Los sitios y APIs expuestos a internet reciben tráfico automatizado constantemente — desde bots de escaneo hasta intentos de inyección y fuerza bruta. Sin un firewall de aplicaciones administrado, cada uno de esos intentos depende de que la aplicación misma esté perfectamente protegida, algo difícil de garantizar en el tiempo.
Para qué tipo de organización es
Para organizaciones con sitios web, portales de clientes, formularios o APIs expuestas a internet que representan un punto de entrada relevante hacia sus sistemas.
- Empresas con portales de clientes, ecommerce o sistemas de captura de datos expuestos públicamente.
- Organizaciones con APIs que integran con terceros y que necesitan controlar el tráfico que reciben.
- Sitios que han sido blanco de escaneo, bots o intentos de explotación previamente.
Alcance general
El alcance cubre los dominios, subdominios y APIs explícitamente incluidos en el acuerdo. La integración depende de dónde esté alojada la aplicación y de la arquitectura de red — esto se define en la evaluación técnica.
Capacidades incluidas
Filtrado de tráfico malicioso
Bloqueo de patrones de ataque conocidos (inyección, cross-site scripting, entre otros) antes de llegar a la aplicación.
Mitigación de bots
Identificación y limitación de tráfico automatizado no deseado sobre formularios y endpoints sensibles.
Reglas ajustadas al contexto
Configuración de políticas específicas para la aplicación, no reglas genéricas sin ajuste.
Monitoreo de eventos de aplicación
Observación de intentos bloqueados y patrones de tráfico inusual para ajustar reglas.
Entregables
- Reporte periódico de tráfico bloqueado y reglas activas.
- Registro de cambios a la configuración de protección.
- Recomendaciones sobre superficie expuesta identificada durante el monitoreo.
- Documentación del alcance de dominios y APIs cubiertos.
Proceso de incorporación
Revisamos cómo está alojada y expuesta la aplicación o API.
Se activa el WAF registrando tráfico sin bloquear, para entender el comportamiento normal.
Se ajustan políticas de bloqueo para minimizar falsos positivos antes de endurecerlas.
Monitoreo continuo y ajuste de reglas según el tráfico observado.
Responsabilidades
LogiSentinel
- Configurar y mantener las reglas de protección del WAF.
- Monitorear tráfico bloqueado y ajustar políticas según lo observado.
- Documentar cambios relevantes a la configuración.
- Alertar sobre patrones de tráfico que sugieran una campaña dirigida.
Cliente
- Proveer acceso a la configuración de DNS o infraestructura necesaria para el despliegue.
- Informar sobre cambios en la aplicación que puedan afectar el tráfico esperado.
- Validar el impacto en la experiencia de usuario durante la fase de afinación.
- Autorizar el endurecimiento de reglas cuando se recomiende.
Exclusiones
- Dominios, subdominios o APIs no incluidos en el alcance acordado.
- Corrección de vulnerabilidades dentro del código de la aplicación — eso corresponde a gestión de vulnerabilidades o al equipo de desarrollo.
- Protección garantizada contra ataques de denegación de servicio de gran escala sin un plan específico adicional.
- Garantía de cero falsos positivos durante la fase inicial de afinación de reglas.
Cobertura y SLA
El monitoreo y los tiempos objetivo de respuesta ante un evento se documentan en el SLA de cada propuesta según el plan contratado. El servicio reduce la exposición de la aplicación, pero no elimina completamente el riesgo de un ataque exitoso.
Preguntas frecuentes
No. Un WAF reduce la exposición a patrones de ataque conocidos y tráfico malicioso identificable, pero no sustituye buenas prácticas de desarrollo seguro ni elimina por completo el riesgo.
Es posible, especialmente al inicio. Por eso las reglas se afinan de forma progresiva y se monitorea el impacto en la experiencia de usuarios reales antes de endurecer políticas.
La compatibilidad depende de la arquitectura del sitio o API. Esto se revisa en la evaluación técnica antes de desplegar el servicio.
¿Su sitio o API está expuesto sin protección administrada?
Revisemos su arquitectura actual y qué nivel de protección tiene sentido para su exposición real.